Los trastornos y síntomas psíquicos pueden surgir por distintos motivos, como situaciones de estrés inusuales, traumas, desequilibrios prolongados o enfermedades físicas.

El inicio de todo proceso terapéutico comprende primero una o varias entrevistas preliminares, cuyo objetivo es comprender mejor tu situación y tus necesidades. En estas conversaciones se abordan en profundidad tu situación vital actual, factores físicos y sociales, así como experiencias biográficas, para valorar si se recomienda un tratamiento psicoterapéutico y qué enfoque terapéutico sería el más adecuado.

La orientación psicodinámica de mi trabajo pone el foco en reconocer, comprender y trabajar conjuntamente conflictos y patrones inconscientes. A través de este proceso, los síntomas pueden aliviarse o desaparecer. La terapia busca ayudarte a comprenderte mejor, mejorar tus relaciones y llevar una vida más plena.

Para mí, una relación basada en el respeto y la dignidad mutua es la base de una colaboración terapéutica eficaz y de confianza.